¿Por qué las francesas no engordan?

Éste tema lo desarrollé para Televisión Azteca, en el famosísimo programa “Animal Nocturno” el día 19 del mes de julio que acaba de pasar. Desde entonces me quedé pensando: ¿Por qué no lo paso a mi blog para que mis lectores tengan una idea de lo que puede suceder si la gordura sigue invadiendo los países por obra y gracia de la comida chatarra tipo MacDonalds
y porque una gran mayoría de la gente no sabe cómo guisar ni qué comer para estar sanos?
Pues bien amigos, aquí les voy. Espero dejarlos más pensativos que el famoso “Pensador Mexicano” José Joaquín Fernández de Lizardi, autor de una maravilla de cuento: “El Periquillo Sarniento”. ¡Moles! Qué bien me salió esto!
Pues bien, la mayoría de las francesas no se pone botijona. Entonces, ¿por qué vemos en las calles gordos por aquí, allá y acullá? Las imágenes de la gente panzona en Estados Unidos, México y Gran Bretaña son aterradoras, 

verdaderamente aterradoras. La obesidad se ha convertido en un serio problema para la salud porque mucha gente no sabe comer ni tiene idea alguna de lo que es una dieta baja en carbohidratos y gran contenido de grasas.
¿Y saben ustedes cuál es el secreto de las hijas de Sarkozy? ¿Por qué aproximadamente 91 porciento de ellas no es obesa? Pues porque come enfatizando más la calidad que la cantidad; come a su hora y saborea la comida.
En lugar de hacer dietas basadas en toda la sarta de mentiras que dicen los gurús de las dietas, la mayoría de las féminas del país galo ingiere carne, pollo, pescado, verduras, queso crema y no se pasa horas enteras en un gimnasio para después irse a MacDonalds o a Burger King a llenarse la barriga de carbohidratos disfrazados de hamburguesas y aguas negras del imperialismo yanki, pomposamente llamada Coca Cola. 
Otro de los puntos importantes es la relación que tienen las francesas con la comida. A diferencia de nosotros, ellas no comen pensando en que están engordando, al contrario, disfrutan de la comida. No comen productos libres de grasa, ni sin azúcar ni menos con colorantes artificiales, ellas optan por lo natural y, lo más importante, ¡la cantidad! además de la calidad, “but of course” Así es: Una de las grandes diferencias que puede explicar la delgadez de las francesas frente a mujeres de otros países es la cantidad de comida que ingieren, ya que si bien no se permiten tener hambre, las proporciones de los alimentos son mucho menores que en otras partes. Por ejemplo, una ración de comida francesa no supera los 277 gramos, 
mientras que si vemos en cualquier restaurante mexicano, gringo o inglés, claramente las raciones superan los 400 gramos,
o sea, casi el doble. Por eso, uno de los pilares del secreto es la moderación: comer chocolates, tomar vino, comer grasas, pan o carnes en su justa medida. Y lo otro, jamás comer entre comidas, y cuando se hace, realizarlo sentada a la mesa, y no frente al televisor. 
Cada año alzan los tenis más de trescientos mil adultos en Estados Unidos, a causa de hábitos nutritivos nada sanos, una carente actividad física o un comportamiento sedentario.
Mucha gente piensa que la dieta baja en carbohidratos y alta en calorías es algo nuevo y revolucionario. Mentira casi del tamaño de la del calentamiento global del terrorista número uno del ambiente, Al Gore.
Libros como el de Atkins, no son más que una copia corregida y aumentada por los autores para hacer toneladas de dólares. Las “obras” están basadas en la famosa “Carta Sobre la Corpulencia” del sepulturero inglés William Banting (inglés: to bant, adelgazar.)
la que publicada por él mismo en 1863, se convirtió en uno de los más famosos métodos jamás escritos sobre la gordura y cambió la manera de pensar de mucha gente obesa. ¡Ah jijos! Imagínense: hace 146 años que se escribió lo que Atkins y otros aprovechados utilizaron como base para sus libros, los que les ha producido pingües ganancias.
Pues sí parientes, amigos y amigos de los amigos: en la actualidad, hablar de calorías es tiempo pasado; hablar de carbohidratos es tiempo presente. La vieja pirámide de alimentos 
apoyada en una alimentación llena de carbohidratos, ha convertido a Estados Unidos en la nación más voluminosa del planeta y, si se descuidan, México y Gran Bretaña, pronto la alcanzarán.
Miren ustedes, pongan atención: Básicamente, las dietas bajas en carbohidratos prohíben o restringen severamente comida blanca: azúcar, harina y otras cosas blancas como el arroz, las papas, el pan blanco y la pasta. Las frutas y vegetales altos en azúcar natural, son absolutamente prohibidos.
¿Y por qué? Pues porque los carbohidratos se descomponen fácilmente en el cuerpo, provocando más fluctuaciones dramáticas en el azúcar en la sangre e insulina, lo que contribuye a tener antojo, hambre y ganancia de peso.
Reducir los carbohidratos y comer grasa, sí, grasa, conduce directamente hacia el balance del azúcar en la sangre, ayuda a controlar los retortijones que produce el hambre y ayuda a bajar de peso. ¡Aguas!
La obesidad era relativamente rara hasta cerca de la década de los ochenta. Entonces, su incidencia empezó un dramático incremento. Para 1992, una de cada 10 personas en Inglaterra tenía exceso de peso. En Estados Unidos, la cosa ha sido peor pues ya una de cada tres personas tiene exceso de peso y en México, ni se diga. En abril estuve en Cancún visitando a un viejo amigo que está muy enfermo y creo que ya es hora que los autobuses pongan asientos dobles para que puedan sentarse algunos y algunas. !!
!Qué horror de cosa!
¿Sabían ustedes que los hijos del Tío Sam gastan treinta y tres billones de dólares anuales en diferentes métodos, menjurjes, y dietas para adelgazar? ¡No pues sí!
El problema es y ha sido y seguirá siendo, que a muchos dietistas gringos, meshicas, británicos, suecos, alemanes y comparsas que les acompañan, no les cabe en la chirimoya (léase cabeza) que una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas y proteínas pueda ser efectiva para perder peso. Posiblemente han tenido miedo de perder la cara y admitir que han estado equivocados, por lo que, en forma miope, continúan asegurando que si uno está obeso, es por culpa nuestra: comemos en demasía y no hacemos ejercicio. Lo anterior les ha hecho la vida fácil, les ha producido billones de billetes verdes, mientras han arruinado la vida de muchos pacientes.
Pie de foto: dietista en espera de una gorda tonta con mucho dinero
O, ¿cómo la ven ustedes? ¿Cómo les quedó el ojo?






















Como dice una canción: “Los cochinitos están en la cama, muchos besitos les dio su mamá”













que la runfla de ladrones corruptos que tienen a este país con 50 millones en pobreza extrema y con la delincuencia desbordada. Ah, pero eso sí, muy respetables porque no son homosexuales, son mencionar a los de clósets que son hartos, igual y si salieran de éste se les quitaba la mala leche. ¡Usen la cabeza para pensar además de para peinarse!”














